lunes, 24 de enero de 2005
Las causas del “fenómeno Bachelet”

“Hoy las personas tienen ganas de ser más y mejores, y para ello quieren ser protagonistas de los proyectos personales y colectivos en los que se involucran y no meros espectadores o beneficiarios. El país ha creado un piso de oportunidades que hace posible esos proyectos. Y la gente lo percibe, creándose un ambiente de mayor optimismo”. Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2004, Naciones Unidas (PNUD).

Por Manuel Gross Osses

En los últimos tres años Chile ha vivido una profunda transformación, no sólo de su infraestructura, sino además del clima psicológico de la mayoría de la gente. Lo más visible es la pérdida del temor al debate público de todo tipo de problemas.

Los temas se discuten más abiertamente, de cara a la gente, y casi no quedan temas tabú ni personas ni organizaciones intocables. Hoy día uno de los fenómenos más comentados es el ascenso de las mujeres a altas posiciones de poder en todo tipo de instituciones, destacándose en todas las encuestas Michelle Bachelet como la preferida por la gente para ser la próxima presidenta de Chile.

A propósito dice el Informe del PNUD: “Las mujeres habrían aprendido en su experiencia maternal y doméstica cómo conducir a otros mediante el convencimiento y la seducción, excluyendo la lógica del sometimiento. Además, tendrían una capacidad innata para conocer las necesidades de los demás, lo cual les permite ejercer un poder ‘suave’, especialmente efectivo en los tipos de gestión y conducción requeridos en las nuevas empresas”.

Cumpliendo estos requerimientos fundamentales, surge Michelle Bachelet como la figura que responde a las exigencias de un Chile con muchas necesidades insatisfechas, que quiere progresar y anhela una sociedad más justa y democrática. En la última encuesta del CEP en materia de honestidad y confiabilidad, Michelle se distancia positivamente en 26 puntos del candidato derechista, duplicando el puntaje que obtiene Soledad Alvear.

El diputado Sergio Aguiló lo definió en los siguientes términos: El significativo apoyo ciudadano a Michelle, entonces, no se sustenta sólo en sus evidentes capacidades de empatía. Se trata de una mujer profesional y política con vocación y experiencia de servicio público, que es percibida como una persona honesta y confiable, con principios morales y valores sólidos, y con un compromiso serio por la resolución de los problemas que enfrentan cientos de miles de familias chilenas (Ver su artículo completo).

Finalmente vale la pena considerar lo dicho por Fernando Paulsen hace unos días: “Cada seis años elegíamos un papá presidente, pero ahora todos queremos una mamá presidenta”.

(Estos artículos de publican en el diario El Correo del Lago, de Villarrica, los viernes de cada semana)
Publicado por grossman077 @ 23:47
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